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en febrero 6, 2009
Has llegado al mundo en un momento de gran cambio y turbulencia, un tiempo en el que la humanidad tendrá que afrontar las consecuencias de su uso excesivo e indebido del mundo. Has llegado en un tiempo en el que habrá un gran cambio sobre la familia humana, quizás mayor que cualquiera que haya enfrentado antes. Has llegado en un gran punto de inflexión, un punto de inflexión entre el viejo mundo y el nuevo mundo.
Quizá tu mismo sientes que estás en un punto de inflexión, que has dejado cosas atrás, pero aún no has encontrado lo que las reemplaza, como si estuvieras dando un giro en una gran montaña sin saber qué hay a la vuelta. Pero, aun así, tu vida y tus circunstancias están cambiando. Te estás moviendo en una dirección, pero aún no puedes ver cómo será.
Si este es tu caso, entonces estás moviéndote con la vida, porque la vida está moviéndose. El suelo está cambiando bajo tus pies, y tú te mueves con él. No es un tiempo de respiro, no es un tiempo de especulación ociosa, no es un tiempo para buscar únicamente consuelo y placer. Porque estás experimentando un periodo de gran turbulencia y transición —la transición a un mundo muy diferente, un mundo que no puedes predecir.
Así que surge la pregunta: ¿Quién te guiará en estos tiempos? ¿Qué te guiará en estos momentos? Si tu percepción del presente y del futuro está solamente basada en ideas, bueno, será un tiempo muy difícil para ti.
Necesitarás un poder y una certeza mayores. Vas a necesitar esta guía porque no puedes basarte en las suposiciones del pasado. Ni siquiera puedes confiar en las instituciones del pasado, porque habrá mucho cambio ahora.
Será un tiempo en el que habrá un gran desengaño, y muchas cosas parecerán desvanecerse. Te preguntarás: «¿En qué puedo confiar? ¿En qué puedo creer? ¿Dónde puedo encontrar certeza y fortaleza?»
Ahora no puedes basarte en suposiciones si vas actuar de forma inteligente y si quieres estar preparado para el gran cambio que está por venir. Tu mente está constantemente buscando seguridad porque básicamente es insegura. Tu intelecto es increíblemente inseguro sin el poder del Espíritu para guiarlo.
Para compensar su ansiedad, tu intelecto intentará perderse en la fantasía, o construirá un sentido de seguridad y protección alrededor de un determinado conjunto de suposiciones, pero esas suposiciones no se sostendrán. Y buscar evasión en la fantasía o en otras distracciones solo te debilitará y te dejará vulnerable a las circunstancias cambiantes de tu vida. Tendrás miedo, y el miedo te acosará y te seguirá como una sombra.
Por eso, especialmente en tiempos de grandes cambios, buscar el poder y la presencia del Conocimiento dentro de uno mismo es tan esencial. El Conocimiento es tu fuente de certeza interior. Es el gran regalo de Dios para ti: una profunda Inteligencia guiadora.
Pero no es como tu intelecto. No compara ni contrasta. No especula. No asigna culpa. No se basa en ideas, ni en teorías, ni en una ideología.
Es más profundo y misterioso, más profundo y más seguro. Es la Inteligencia que tenías antes de venir al mundo, y será la Inteligencia que tendrás después de dejar el mundo. Así que, es realmente quién eres; no es quién tú crees ser. Representa la vida tal y como es, no como tú crees que es. Existe más allá del ámbito y del alcance del intelecto.
Gran parte de lo que la humanidad cree, en lo que confía y utiliza como fuente de certeza para contrarrestar la ansiedad y la confusión no tiene una base real ni un fundamento en la realidad. Y muchas de estas cosas enfrentarán ahora un desafío profundo, a medida que las instituciones atraviesen rupturas y cambios, mientras la humanidad enfrenta un mundo en declive, recursos en declive y alteración medioambiental. Esto va a requerir, entonces, una profunda orientación interior: una Guía Interior.
Vuestros líderes os decepcionarán. Vuestras instituciones resultarán frágiles y, en algunos casos, incluso corruptas. Vuestros sistemas comerciales estarán bajo gran presión. Y las personas a tu alrededor estarán extremadamente alteradas y confundidas.
Para encontrar esta Guía Interior, tendrás que aprender cómo calmar la mente, y cómo cambiar tu lealtad hacia el poder y la presencia del Conocimiento dentro de ti y hacia el poder y la presencia del Conocimiento dentro de otros. Lo buscarás en ti mismo y en los demás, en lugar de buscar ideas reconfortantes o demostraciones de fortaleza. Tendrás que confiar cada vez más en esta Guía Interior para encontrar tu camino en un mundo cambiante, y encontrar la fuerza para cambiar tus circunstancias y preparar tu vida.
Aquí encontrarás coraje y determinación. Aquí encontrarás una verdadera fortaleza interior. Pero será un estado mental que quizá sea nuevo para ti, un estado mental que debes experimentar repetidamente para darte cuenta de que está ahí para ti.
A medida que la realidad exterior se vuelva más caótica e incierta, tendrás que estar más anclado a este poder más profundo que existe bajo la superficie de tu mente. Verás, esta fuerza te revelará lo que debes hacer en cada paso del camino. Te dirá si te mueves demasiado rápido o demasiado lento. Te mostrará lo siguiente que debes atender, para liberar tu tiempo y tu energía, y para asegurar una mejor posición para ti y para quienes te importan.
Ahora no se trata del amor ni del miedo. Se trata de la responsabilidad. Se trata del discernimiento. Se trata de sentir y experimentar lo que conoces más profundamente.
Dios ha colocado el Conocimiento dentro de ti para guiarte, protegerte y llevarte a una vida más grande. Es tu Guía Interior. Es profundo y misterioso, y no puede ser comprendido con una espiritualidad o una comprensión espiritual complejas. Lo mejor es olvidarse de estas cosas para poder despejar el camino y tener una experiencia pura por ti mismo.
El intelecto no puede comprender el poder del Conocimiento, pues el Conocimiento no es simplemente un recurso para el intelecto. Realmente, el intelecto es un recurso para el Conocimiento. Y este gran cambio de énfasis representa la transformación dentro del individuo. No se trata simplemente de seguir la intuición. Es un cambio general en tu experiencia de ti mismo, y en dónde depositas tu fe, en lo que tú llamas realidad.
Si lo dejas a tus reacciones instintivas, si lo dejas a tus reacciones ante la vida, no estarás a salvo. Algunas de estas respuestas te pondrán en mayor peligro. No todas tus respuestas naturales a la vida serán útiles, apropiadas ni sabias. Por ejemplo, las personas frente al peligro suelen correr, pero correr, en algunos casos, es lo peor que se puede hacer. En algunos casos, es importante estar quieto, observar y discernir lo que se debe hacer. A veces las personas salen corriendo al aire libre cuando deberían buscar refugio. A veces buscan refugio cuando deberían mantenerse alejados de estructuras que podrían caer sobre ellas. No esperes a que tus instintos te guíen pues te pueden confundir profundamente.
Quieres alcanzar un estado mental claro y objetivo, que no este construido sobre las preferencias, la negación o las defensas. Esta fortaleza y objetividad te darán claridad para discernir cuál es la respuesta adecuada en cada momento ante a cualquier persona o situación concreta con la que te puedas encontrar.
Aquí no estás confiando en suposiciones, porque cuando lo haces tu mente no está alerta. No es cuidadosa, no es vigilante, no es reactiva. El estado mental que quieres experimentar aquí es extremadamente presente y atento a las circunstancias que te rodean. No está guiado por el miedo ni la preferencia.
Aquí existen cuatro criterios: discernir qué está ocurriendo, por qué está ocurriendo, qué significa y qué debes hacer. Al principio, todas estas preguntas no serán hechas, y simplemente entrarás ciego a una situación. No responderás porque no entenderás lo que ocurre, por qué ocurre ni qué significa. No estás lo suficientemente presente en tu mente, lo suficientemente alerta. Es como si estuvieras soñando y entraras en una situación que te afecta, y tu sueño te impidiera entender dónde estás y qué debes hacer.
Esta niebla en la que viven las personas les impide responder a lo que el Conocimiento dentro de ellas les dicen. Viven en un mundo de creencias y suposiciones, y por eso ellas no pueden responder a eventos imprevistos. Y no saben cómo leer las señales del mundo que les indican que se avecina un gran cambio.
El Conocimiento es poderoso en su interior, pero no pueden experimentarlo porque sus mentes están a la deriva. Ellas creen que su certeza está en sus suposiciones. Creen que sus preferencias son una demostración de poder. Creen que si tienen problemas siempre habrá alguien o algo para cuidarlas. Ellas asumen demasiado, ven muy poco, no pueden responder, así que no saben qué está ocurriendo, por qué está ocurriendo, qué significa ni qué deben hacer. Aquí las personas encuentran situaciones tremendamente enfermizas, incluso situaciones catastróficas. Ellas no quisieron lidiar con eso, y entonces eso lidio con ellas.
Esta niebla mental, en mayor o menor medida, afecta a todo el mundo. Aquí la educación y la inteligencia realmente no importan, porque incluso las personas más brillantes, que han salido de vuestras universidades, pueden quedar extremadamente ciegas ante cambios grandes e imprevistos. Ellas simplemente se basan en más suposiciones. El pasado es su guía. Su sistema de creencias —que es más complejo como resultado de su educación— puede ser un obstáculo tan grande como para la persona sin educación. Lo verás. Verás a los expertos fallar: incapaces de ver, incapaces de saber, incapaces de comprender.
En todo caso, un mundo cambiante debería enfatizar la Inteligencia superior que llevas dentro de ti, la importancia de tu desarrollo espiritual, la importancia de tu comprensión del mundo, la importancia de tu Guía Interior.
No mires el futuro con temor, sino con ojos claros. Si te preparas para el futuro, no te asustará tanto, y tendrás confianza en que podrás navegar las aguas inciertas que tienes por delante. Pero si no haces nada para prepararte, no tendrás esa confianza. Y perderás el ánimo fácilmente cuando surjan grandes pruebas.
Este es el momento en que descubres para qué es realmente tu espiritualidad, qué puede hacer por ti y cuán diferente es realmente de lo que las personas piensan que es, o esperan que sea, o creen que es. Aquí hay un verdadero avance, ¿ves? Quizá esperabas que la espiritualidad te diera felicidad, incluso dicha. Pero descubres que realmente lo que te da es fuerza, claridad y propósito. Comienzas a bajar la guardia, comienzas a abrirte, y comienzas a ver la importancia de desarrollar tus habilidades. Ves el peligro de tus preferencias y tus creencias incuestionables.
Tu Guía Interior te mostrará lo alerta que debes estar, lo fuerte que debes ser. No es algo que los ociosos usarán solo para tranquilizarse y así seguir persiguiendo sus propias creencias y realizaciones, sus preferencias personales, sus propios romances y fantasías. El creyente espiritual no lo hará mejor en el futuro, y no lo está haciendo mejor hoy, a menos que esté guiado por el Conocimiento.
Tú tienes una gran promesa, tienes una gran fuerza, tienes grandes capacidades, pero tendrás que cambiar tu lealtad hacia un poder superior. Y tendrás que ver lo responsable que debes ser para hacerlo. No te quejes más del mundo, no juzgues más a los demás, no rechaces más la vida si quieres encontrar esa fuerza, esa claridad y ese propósito.
Es esta transición lo que realmente te espera ahora. Y cuanto antes puedas construir tu fuerza aquí, más sentirás que tienes el poder y la claridad para hacer lo que la vida te presente; más sentirás que puedes responder al poder mayor del Conocimiento —que posee una fuerza y sabiduría inmensas—, y más sentirás que puedes emprender esta transformación dentro de ti: de creer en ideas a experimentar el Conocimiento, de vivir en un mundo de miedo y preferencia a estar presente en el mundo tal y como es, de tener una fe ciega en el futuro a prepararte realmente para el futuro como parte de tu experiencia de vida.
Aquí experimentas un amor superior, el gran Amor que Dios ha puesto en ti, para salvarte, para darte una nueva vida, un nuevo propósito, un nuevo sentido, una nueva dirección, y para ver que las circunstancias cambiantes del mundo representan tu gran Llamada. Aquí por fin puedes ver que has venido al mundo por un propósito real, no un propósito basado en lo que crees que te hará feliz, sino un propósito que está llamándote, y al que te incumbe responder.
Esto será una gran bendición para ti, porque te encontrarás a ti mismo y encontrarás tu dirección. Y sabrás con quién estar y cómo estar con ellos, y toda esa búsqueda y persecución desesperada de relaciones desaparecerá, liberando tu vida, tu mente y tu energía.
Aquí, las Grandes Olas de cambio que llegan al mundo te ayudarán, te iniciarán, te darán un incentivo adicional para encontrar la fuente de tu fuerza, de tu propósito y de tu dirección. Aquí estarás en sintonía con el mundo cambiante al que has venido a servir, en lugar de vivir en un estado de fantasía en el que estás desconectado de la vida que te rodea. Para el intelecto, esto parecerá inmensamente confuso, pero para el corazón será un gran reconocimiento.




